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  • Annita Belluncci

Los beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza


Los beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza

Estar en contacto con la naturaleza no es solo una experiencia agradable. En muchos casos, resulta algo terapéutico, que ayuda a mitigar problemas de tipo físico y psicológico, o directamente a prevenir su aparición. En este artículo veremos cuáles son los principales beneficios psicológicos de exponernos a entornos naturales como bosques, parques grandes o montañas con una cierta vegetación, y de qué manera podemos aprovechar las ventajas que esto tiene para nuestra salud mental.

¿Por qué nos beneficia estar en entornos naturales?

Empecemos por lo más básico. ¿A qué se debe este curioso efecto que la naturaleza tiene en nosotros?

A pesar de que existen muchas maneras por las que los entornos naturales nos pueden favorecer, y de que también hay diferentes tipos de entornos naturales, asumiremos que cuando hablamos de “estar en contacto con la naturaleza” nos referiremos a localizaciones con mucho verde, en las que la intervención del ser humano es mínimo o inexistente, y que tampoco reciben mucha contaminación de zonas adyacentes. Partiendo de este supuesto, las causas por las que la naturaleza le sienta bien a nuestra mente son las siguientes:

1. Hay aire puro

Esta característica de nuestra interacción con la naturaleza es básica. El cerebro es un conjunto de órganos muy sensible a las disminuciones del nivel de oxígeno, y los espacios en los que podemos disponer de aire de calidad y sin sustancias que entorpezcan la asimilación de este elemento son los naturales, alejados de la contaminación y el humo de las ciudades y otros entornos urbanos.

2. Nos aporta sonidos relajantes

En los espacios naturales hay una constante banda sonora relajante: los pájaros, el sonido de las hojas y las ramas moviéndose por el viento, los riachuelos… Esto contribuye a dejarse llevar por la situación.

3. Nos aleja de lo que nos preocupa

Cualquier espacio natural es solo eso, naturaleza. En estos lugares difícilmente encontraremos objetos o situaciones que nos recuerden aquello que lleva un tiempo preocupándonos, así que hace que sea mucho más fácil desconectar.

4. Nos obliga a ejercitarnos

En la mayoría de lugares en los que prima la naturaleza, el terreno es irregular y nos obliga a ejercitar grandes grupos musculares, aunque solo sean los de las piernas.

Beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza

Los entornos a los que nos exponemos tienen una poderosa influencia en nuestra salud mental. No en vano prácticamente ningún trastorno psicológico se manifiesta sin que no haya detrás causas ambientales que, conjuntamente con las predisposiciones biológicas de la persona, contribuyan al deterioro de nuestro estado de ánimo, de nuestro nivel de ansiedad, etc.

Por supuesto, esta relación entre el organismo y el entorno va en ambas direcciones: no solo podemos resentirnos por la exposición a ciertos ambientes, sino que también podemos beneficiarnos de los efectos que otras localizaciones tienen en nosotros. Este hecho es aprovechado por la psicoterapia, en la cual se tiene en cuenta que los problemas de los pacientes no existen al margen del contexto al que se expone la persona que va a consulta en busca de ayuda profesional.

Así pues… ¿cuáles son los beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza? Aquí puedes ver un resumen de los más importantes.

1. Nos ayuda a eliminar la rumiación

La rumiación es el problema que se da cuando somos incapaces de sacarnos una idea de la cabeza, siendo esta idea principalmente desagradable.

Cuando nos adentramos en un bosque, una pradera o una montaña, quedamos rodeados de algo que es totalmente distinto a aquellos entornos en los que surgen nuestras preocupaciones: no vemos ni calendarios, ni pilas de documentos a rellenar, ni obligaciones domésticas a atender, ni personas con las que no nos apetece cruzarnos. Por ello, desconectamos, y facilitamos que nuestras obsesiones, miedos e ideas angustiantes se disipen.

2. Nos ayuda a concentrarnos

Tal y como hemos visto, la exposición a aire más puro tiene un impacto directo en el buen funcionamiento del cerebro. Uno de los aspectos en los que esto se nota más está en la capacidad de concentración. De hecho, se ha visto que en las escuelas que están más cerca de áreas naturales con vegetación, los niños y niñas sacan mejores notas.

3. Facilita combatir el estrés

La mezcla de aire de calidad, sonido envolvente y relajante y en algunos casos la realización de ejercicio moderado (sobre todo en las montañas y colinas) que se suele dar en la naturaleza, nos ayuda a combatir el estrés y la ansiedad. Además, este tipo de localizaciones son perfectas para meditar o practicar Mindfulness.

Puedo encontrar a Dios en la naturaleza, en los animales, en las aves y en el medio ambiente. I can find God in nature, in animals, in birds and in the environment.

The psychological benefits of being in contact with nature

Being in contact with nature is not just a pleasant experience. In many cases, it is somewhat therapeutic, which helps to mitigate physical and psychological problems, or directly prevent their occurrence. In this article we will see what are the main psychological benefits of exposing ourselves to natural environments such as forests, large parks or mountains with a certain vegetation, and how we can take advantage of the advantages that this has for our mental health.

Why does being in natural environments benefit us?

Let's start with the most basic. What is the reason for this curious effect that nature has on us?

Despite the fact that there are many ways in which natural environments can favor us, and that there are also different types of natural environments, we will assume that when we talk about “being in contact with nature” we will refer to locations with a lot of green, in those that the intervention of the human being is minimal or nonexistent, and that do not receive much contamination from adjacent areas. Based on this assumption, the reasons why nature suits our minds are the following:

1. There is clean air

This characteristic of our interaction with nature is basic. The brain is a group of organs very sensitive to decreases in the level of oxygen, and the spaces in which we can have quality air and without substances that hinder the assimilation of this element are natural, away from pollution and smoke of cities and other urban settings.

2. It gives us relaxing sounds

In the natural spaces there is a constant relaxing soundtrack: the birds, the sound of the leaves and the branches moving by the wind, the streams ... This helps to get carried away by the situation.

3. It takes us away from what worries us

Any natural space is just that, nature. In these places we will hardly find objects or situations that remind us of what has been worrying us for a while, so it makes it much easier to disconnect.

4. It forces us to exercise

In most places where nature prevails, the terrain is uneven and forces us to exercise large muscle groups, even if only those of the legs.

Psychological benefits of being in contact with nature

The environments we expose ourselves to have a powerful influence on our mental health. Not surprisingly, practically no psychological disorder manifests itself without underlying environmental causes that, together with the person's biological predispositions, contribute to the deterioration of our mood, our level of anxiety, etc.

Of course, this relationship between the organism and the environment goes in both directions: not only can we resent exposure to certain environments, but we can also benefit from the effects that other locations have on us. This fact is taken advantage of by psychotherapy, in which it is taken into account that patients' problems do not exist regardless of the context to which the person who consults for professional help is exposed.

So… what are the psychological benefits of being in contact with nature? Here you can see a summary of the most important ones.

1. It helps us to eliminate rumination

Rumination is the problem that occurs when we are unable to get an idea out of our heads, this idea being mainly unpleasant.

When we enter a forest, a meadow or a mountain, we are surrounded by something that is totally different from those environments in which our concerns arise: we see neither calendars, nor piles of documents to fill out, nor domestic obligations to attend to, nor people we don't feel like crossing paths with. So we disconnect, and make it easier for our obsessions, fears, and distressing ideas to dissipate.

2. It helps us focus

As we have seen, exposure to purer air has a direct impact on the proper functioning of the brain. One of the aspects in which this is most noticeable is in the ability to concentrate. In fact, it has been seen that in schools that are closer to natural areas with vegetation, boys and girls score better.

3. Facilitates fighting stress

The mixture of quality air, surround sound and relaxation and in some cases the performance of moderate exercise (especially in the mountains and hills) that is usually given in nature, helps us combat stress and anxiety. In addition, these types of locations are perfect for meditating or practicing Mindfulness.

Good day to you kisses xx Annita Bellunci


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