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  • Annita Belluncci

La noche de San Juan, magia de amor , fuego y luz, renovación y transformación Espiritual.


La verbena de San Juan, que se celebra el 23 de junio, es una de las fiestas populares más arraigadas en el mediterráneo Fuego, música, baile y coca son los protagonistas. Según la Biblia, Zacarías mandó encender una hoguera para anunciar el nacimiento de su hijo Juan Bautista. Sea cual sea el motivo por el que nos sumamos a la fiesta, lo cierto es que esta es una noche especial llena de buenas vibraciones y numerosos rituales. La forma ideal de renovar energías, pedir nuestros deseos y recibir al verano con nuestra mejor cara. Yo hoy quiero aprovechar para dar mi humilde opinión y expectativa de verla a mi manera os comento. Estamos es proceso de liberación, de respuestas, lucha y sanación. El poder es todo Espíritu y cuando sabemos diferenciarlo, empieza nuestra liberación y sanación. Los acontecimientos que a diario se viven de otra manera, pues se sabe que todo tiene su razón de ser y que, al final, todo se convierte en una experiencia de perdón. Muchos de nosotros hemos sido educados para compaginar lo mundano e incluso el logro espiritual con el trabajo duro, para ganar el pan con el sudor de nuestra frente y seguir otros rigurosos axiomas heredados de una cultura impregnada por la ética religiosa. Independientemente de dónde estemos en nuestra vida, El paso más importante, se aconseja, es reconocer que tenemos sentimientos negativos, como consecuencia de nuestra condición humana, y estar dispuestos a observarlos sin juzgar. El elevado estado. hace falta coraje y honestidad para ver la negatividad y la pequeñez en nosotros. Solo cuando podamos reconocer la negatividad que hemos de estar dispuestos a reconocer esa parte de nuestra experiencia humana. Al aceptarla, podremos trascenderla en nuestro camino. heredado de nuestra condición humana, tendremos la posibilidad de entregarla y liberarnos de ella El éxtasis del estado de iluminación es completo, de modo que uno nunca se ausentaría de él excepto por una entrega total al amor de Dios y a los propios seres humanos, para compartir el don que le fue dado. Vosotros que habéis intentado todo esto, ¿qué decís? ¡Oh, humanidad! ¡Eres una criatura maravillosa! ¡Trágica, cómica y, sin embargo, tan noble! ¡Tanto coraje para seguir buscando! ¿Qué nos impulsa a seguir buscando una respuesta? ¿El sufrimiento? Llevamos con nosotros un enorme almacén de actitudes, creencias y sentimientos negativos. La presión acumulada nos hace desdichados y es la base de muchos de nuestros problemas y enfermedades. Nos resignamos a ello y lo explicamos como la «condición humana». Tratamos de escapar de ella de mil maneras. La vida humana gira en torno a huir de la turbulencia interna producida por el temor y la amenaza de la desdicha. La autoestima está permanentemente amenazada, tanto desde dentro como desde fuera. Si echamos un vistazo más profundo a la vida humana, vemos que consiste esencialmente en una larga lucha para escapar de nuestros miedos internos y de las expectativas proyectadas sobre el mundo. Se intercalan periodos de celebración cuando escapamos momentáneamente de los miedos internos, Por lo tanto, cuando soltamos un sentimiento, nos liberamos de todos los pensamientos asociados. El gran valor de saber cómo dejarlos ir es que podemos soltar todos y cada uno de los sentimientos en cualquier momento y lugar en un instante, y se puede hacer continuamente y sin esfuerzo. ¿Cuál es el estado de entrega? Implica estar libre de emociones negativas en un ámbito determinado para que la creatividad y la espontaneidad puedan manifestarse sin la oposición o la interferencia de los conflictos internos. Estar libres de conflictos internos y expectativas es dar la mayor libertad a quienes comparten nuestra vida. Nos permite experimentar la naturaleza básica del universo, que, como se descubrirá, consiste en manifestar el mayor bien posible. La gente está desesperada por seguir siendo inconsciente. Observamos que, a menudo, las personas encienden la televisión en cuanto entran en una habitación, y luego caminan por ella en un estado cuasi onírico, constantemente programados por los datos que provienen de ella. A las personas las aterroriza la idea de enfrentarse a sí mismas. Incluso temen un momento de soledad. De ahí las actividades constantes y frenéticas: la interminable socialización, hablar, enviar mensajes de texto, leer, escuchar música, trabajar, viajar, hacer turismo, ir de compras, comer en exceso, los juegos de azar, el cine, las píldoras, las drogas y las fiestas. Muchos de estos mecanismos de escape son erróneos, estresantes e ineficaces. Requieren enormes cantidades de energía para mantener el control sobre la creciente presión de los sentimientos suprimidos y reprimidos. Se produce una progresiva pérdida de conciencia, de creatividad, de energía y de auténtico interés por los demás. El crecimiento espiritual se detiene y, finalmente, se desarrollan enfermedades físicas y emocionales, se producen el envejecimiento y la muerte prematuros. El escape de estos sentimientos reprimidos da como resultado problemas sociales y el aumento del egoísmo y de la crueldad que caracteriza a la sociedad actual. Por encima de todo, el escape tiene el efecto de incapacitar para amar verdaderamente y confiar en otra persona, lo que produce aislamiento emocional y odio hacia uno mismo. En contraste con lo anterior, ¿qué sucede cuando, en lugar de esto, nos liberamos de un sentimiento? La energía que está detrás de ese sentimiento es entregada instantáneamente y el efecto es la descompresión. La presión acumulada disminuye a medida que lo vamos soltando. Todo el mundo lo sabe: cuando soltamos, de inmediato nos sentimos mejor. La fisiología del cuerpo cambia. Hay mejoras detectables en el color de la piel, la respiración, el pulso, la presión sanguínea, la tensión muscular, la función gastrointestinal y la composición química de la sangre. En un estado de libertad interior, todas las funciones del cuerpo y de cada órgano se corrigen hacia la normalidad y la salud. Se experimenta un aumento inmediato en la potencia muscular. La visión mejora y la percepción del mundo y de nosotros mismos cambia para mejor. Nos sentimos más felices, más cariñosos y más relajados. La persona miedosa precipita experiencias aterradoras; la que está enfadada se rodea de circunstancias indignantes, y la orgullosa siempre está siendo insultada. Como dijo Jesucristo: «¿Por qué ves la paja que está en el ojo de tu hermano y no sientes la viga que está en tu propio ojo?» (Mateo 7,3). Todos los grandes maestros señalan a nuestro interior. En el universo, todo emite una vibración. Cuanto más elevada sea, más poder tiene. Como son energía, las emociones también emiten vibraciones. Hay personas que nacen con la capacidad de verla; otras aprenden a hacerlo. El aura cambia de color y de tamaño con las emociones. La prueba muscular también demuestra los cambios de energía acompañan a las emociones, porque los músculos responden de forma instantánea a los estímulos positivos y negativos. Por lo tanto, nuestros estados emocionales básicos se transmiten al universo. El punto crucial es que, al cambiar nosotros, cambiamos el mundo. A medida que nos volvemos más cariñosos, se produce la curación exterior. Tal como la subida de la marea eleva todos los barcos, el resplandor del amor incondicional en un corazón humano eleva la totalidad de la vida. «Sé el cambio que quieres ver en el mundo» (Gandhi). los estados de conciencia más elevados que son la culminación de la evolución humana. Hoy es la noche de San juan, una noche de renovar nuestras energías y pensamientos que brotan de tu corazón lo que pidáis regresa a ti con mayor fuerza las noches más esperada del año, porque todo el mundo la disfruta a su manera. perdonar es un gran acto de bondad hacia uno mismo y hacia los demás, que te ayudará a avanzar y a darte cuenta de que no hay nada tan ponzoñoso como estar mal con uno mismo. Además, la persona que recibe el perdón puede aprender una gran lección, relacionada con la humildad y valores humanos, que también transformará su perspectiva. dar gracias y avanzar la vida es hermosa valora mañana puede ser tarde. Me despido con todo mi amor y mis mejores deseos para ti que me lees gracias, y que se abran los caminos del amor y prosperidad. Soltemos avancemos y mantengamos unidos con la fuerza para salir adelante ahora que más se necesitan. Annita Belluncci xx 💕💕

Una vida sin amor es como un año sin verano«. (Proverbio sueco) The San Juan festival, which is celebrated on June 23, is one of the most deeply rooted popular festivals in the Mediterranean. Fire, music, dance and coca are the protagonists. According to the Bible, Zacharias had a bonfire lit to announce the birth of his son John the Baptist. Whatever the reason we join the party, the truth is that this is a special night full of good vibes and numerous rituals. The ideal way to renew energy, ask for our wishes and welcome summer with our best face. Today I want to take the opportunity to give my humble opinion and expectation of seeing it my way, I tell you. We are in the process of liberation, of responses, struggle and healing. Power is all Spirit and when we know how to differentiate it, our liberation and healing begins. The events that are lived daily in a different way, because it is known that everything has its reason for being and that, in the end, everything becomes an experience of forgiveness. Many of us have been educated to combine worldliness and even spiritual achievement with hard work, to earn bread with the sweat of our brow and to follow other rigorous axioms inherited from a culture steeped in religious ethics. Regardless of where we are in our life, the most important step, it is advised, is to recognize that we have negative feelings as a consequence of our human condition, and to be willing to observe them without judgment. The high state. It takes courage and honesty to see negativity and smallness in us. It is only when we can recognize negativity that we must be willing to acknowledge that part of our human experience. By accepting it, we can transcend it on our way. inherited from our human condition, we will have the possibility to deliver it and free ourselves from it The ecstasy of the state of enlightenment is complete, so that one would never be absent from it except for a total surrender to the love of God and to human beings themselves, to share the gift that was given to them. You who have tried all this, what do you say? Oh mankind! You are a wonderful creature! Tragic, comic and yet so noble! So much courage to keep looking! What drives us to keep looking for an answer? The suffering? We carry with us a huge storehouse of negative attitudes, beliefs and feelings. The accumulated pressure makes us unhappy and is the basis of many of our problems and illnesses. We resign ourselves to it and explain it as the "human condition." We try to escape it in a thousand ways. Human life revolves around fleeing the internal turbulence produced by fear and the threat of misery. Self-esteem is permanently threatened, both from within and without. If we take a deeper look at human life, we see that it consists essentially of a long struggle to escape our internal fears and expectations projected on the world. Periods of celebration are interspersed when we momentarily escape internal fear, Therefore, when we release a feeling, we free ourselves from all associated thoughts. The great value of knowing how to let them go is that we can release each and every feeling anytime, anywhere in an instant, and it can be done continuously and effortlessly. What is the delivery status? It involves being free of negative emotions in a certain environment so that creativity and spontaneity can manifest themselves without the opposition or interference of internal conflicts. To be free of internal conflicts and expectations is to give the greatest freedom to those who share our life. It allows us to experience the basic nature of the universe, which, as will be discovered, consists in manifesting the greatest possible good. People are desperate to remain unconscious. We observe that people often turn on the television as soon as they enter a room, and then walk through it in a quasi-dreamlike state, constantly programmed by the data that comes from it. People are terrified of the idea of ​​facing themselves.

They even fear a moment of loneliness. Hence the constant and frenetic activities: endless socializing, talking, texting, reading, listening to music, working, traveling, sightseeing, shopping, overeating, gambling, movies, pills, drugs and parties. Many of these escape mechanisms are flawed, stressful, and ineffective. They require enormous amounts of energy to maintain control over the increasing pressure of suppressed and repressed feelings. There is a progressive loss of consciousness, creativity, energy and genuine interest in others. Spiritual growth stops and eventually physical and emotional illnesses develop, premature aging and death occur. The escape from these repressed feelings results in social problems and the increase in selfishness and cruelty that characterizes today's society. Above all, escape has the effect of incapacitating to truly love and trust another person, resulting in emotional isolation and self-hatred. In contrast to the above, what happens when, instead of this, we free ourselves from a feeling? The energy behind that feeling is delivered instantly and the effect is decompression. The accumulated pressure decreases as we release it. Everyone knows it: when we let go, we immediately feel better. The physiology of the body changes. There are detectable improvements in skin color, respiration, pulse, blood pressure, muscle tension, gastrointestinal function, and the chemical composition of blood. In a state of inner freedom, all the functions of the body and of each organ are corrected towards normality and health. An immediate increase in muscle power is experienced. Vision improves and the perception of the world and of ourselves changes for the better. We feel happier, more loving and more relaxed.

The fearful person precipitates terrifying experiences; the one who is angry is surrounded by outrageous circumstances, and the proud is always being insulted. As Jesus Christ said: "Why do you see the straw that is in your brother's eye and you do not feel the beam that is in your own eye?" (Matthew 7.3). All the great teachers point to our interior. In the universe, everything emits a vibration. The higher it is, the more power it has. Since they are energy, emotions also emit vibrations. There are people who are born with the ability to see it; others learn to do it. The aura changes color and size with emotions. The muscle test also demonstrates the energy changes that accompany emotions, because muscles respond instantly to positive and negative stimuli. Therefore, our basic emotional states are transmitted to the universe. The crucial point is that, by changing ourselves, we change the world. As we become more loving, external healing occurs. Just as the rising tide raises all ships, the blaze of unconditional love in a human heart lifts the whole of life. "Be the change you want to see in the world" (Gandhi). + the highest states of consciousness that are the culmination of human evolution.Today is the night of San Juan, a night to renew our energies and thoughts that spring from your heart, what you ask for returns to you with greater force on the most anticipated nights of the year, because everyone enjoys it in their own way. Forgiving is a great act of kindness towards yourself and others, which will help you move forward and realize that there is nothing as poisonous as being wrong with yourself. Furthermore, the person who receives forgiveness can learn a great lesson, related to humility and human values, that will also transform her perspective. giving thanks and moving life is beautiful value tomorrow may be late. I say goodbye with all my love and my best wishes to you who read me thanks, and that the paths of love and prosperity open. Let us go forward and hold together with the strength to get ahead now when it is most needed. Annita Belluncci xx 💕💕 A life without love is like a year without a summer «. (Swedish proverb)


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